diciembre 29, 2016

Perdonar no siempre es un acto sencillo, a veces es un una acción necesaria para poder seguir adelante en nuestras vidas,  porque el acto de perdonar requiere de valentía y decisión, ya que somos nosotros mismos quienes nos sanamos a través de este acto.

Según Sonja Lyubomirsky, experta en psicología positiva y autora del libro "La  ciencia de la Felicidad", cuando alguien es injusto contigo, te hace daño o ataca, se produce un tipo especial de atribución dolorosa. La primera inclinación del humano ante este tipo de daño es reaccionar de forma negativa: corresponder haciendo un daño similar ". Es frente a esta sensación de daño a la que nos vemos expuestos, que debemos actuar a través del perdón.                                                                                                                                                                                                                                                                                                        


 

 

 

Por qué perdonar 

Buda decía que "agarrarse a la ira es como coger una brasa para arrojársela a alguien: el que se quema eres tú".        

Es fundamental conocer que el perdón es un acto que nos beneficia de forma directa, ya que nos libera de un peso, de un sentimiento que nos resulta doloroso y a la vez dañino.

La investigación empírica confirma que las personas que perdonan son menos propensas a ser personas deprimidas, hostiles, y ansiosas, y es más probable que sean más felices, sanas, agradables y serenas. Además de permitirles seguir adelante en sus vidas.

Es por esta razón que te dejamos algunas prácticas para trabajar en el perdón:

  • Aprecia ser perdonado

¿Recuerdas algún momento en el que hayas cometido un error y hayas sido perdonado por ello? Un buen ejercicio consiste en apreciar un caso en el que hayas sido perdonado. Rememora ese sentimiento y valora el significado de ser perdonado por otros. Te ayudará a ver las ventajas del perdón.

  • Imagina perdonar  

Imagina la situación de perdonar ¿Cómo te sentirás después de llevar a cabo el perdón? Una técnica efectiva para esto es realizar el llamado ejercicio de la silla vacía, que consiste en sentarse frente a una silla vacía y vaciarnos emocionalmente como si en ella estuviese sentada la persona que nos ofendió. Mientras haces este ejercicio, trata de prestar mucha atención a que piensas, sientes y que es lo que haces, te servirá para tener mayor control de tus pensamientos.

  • Escribe una carta

No importa si no la llegamos a entregar. Escribir sobre lo sucedido, lo que sentimos respecto a aquello y por qué tomamos la decisión de perdonar nos puede ayudar en la liberación del rencor. Este ejercicio te ayudará a desprender tu rabia, amargura y culpa.

  • No recordar

Es necesario dejar de repetirnos una y otra vez lo sucedido, ya sea a nosotros mismos o contándoles lo sucedido a muchas personas. Pensar demasiado en lo mal que te sientes o en algo que te preocupa, hace que te sientas infeliz, ansioso, pesimista e inseguro. Transformándose en una barrera potente para el perdón.

Perdonar implica una aceptación de lo que sucedió. Cuando perdonamos, nos estamos liberando a nosotros mismos, nos desprendemos del dolor y el resentimiento que llevábamos cargando para dar paso a la liberación. 

 Aprendamos a perdonar nuestros propios errores y los de los demás, estamos en constante aprendizaje y crecimiento. Es mucho mejor liberarse de las emociones desagradables que produce recordar el daño recibido.

 

 


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